Proceso de venta de un inmueble

Poner a la venta un inmueble es algo muy sencillo pero realizar una venta exitosa es más complicado. Es importante saber que hay una diferencia entre ofrecer un inmueble al mercado sin un plan determinado y cerrar una operación.

Ofrecer inmueble no es simplemente colocar un cartel frente a la propiedad y aguardar que un comprador pague lo que pedimos. Hay un trabajo previo que se tiene que realizar para poder lograr el objetivo que es cerrar la venta y cobrar el dinero. Para esto les detallo cuál es el proceso de venta de un inmueble.

La previa. El análisis.

Desde el momento que se nos cruza por la mente la idea de vender el inmueble hasta el día en que comenzamos a ofrecerlo transcurre mucho tiempo. Puede llevar incluso años tomar la decisión final de poner el inmueble a la venta. Para esto tenemos que estar convencidos y motivados para vender. La intención de venta puede tener razones diferentes, pueden ser problemas económicos, crecimiento o disminución de la familia, causas laborales, en fin un montón de situaciones que influyen en esta decisión. Lo importante es que estemos realmente decididos a vender desde el momento que comenzamos a ofrecer, muchas personas cometen el error de poner el inmueble al mercado y esperar que se reúnan las condiciones para la venta. La razón por la que un inmueble tarda años sin venderse es porque el propietario realmente no está motivado o decidido a venderlo y está especulando

Antes de publicar el inmueble o colocar el cartel tenemos que hacer un análisis de la propiedad, para identificar cuál es el precio correcto de venta, en qué condiciones se encuentra tanto físicas como documentales, quiénes son los posibles compradores, qué beneficios obtendrán comprando el inmueble, cuáles son las ventajas y desventajas de la zona, cuál es el mejor uso que se puede darle a la tierra, cuál es el pronóstico de crecimiento de la zona, entre otras cosas. Estas informaciones puede facilitarnos a encontrar al comprador indicado y evitarnos perder tiempo en el proceso. No tiene sentido ofrecer un departamento mono ambiente a una familia con varios hijos. Una vez que tengamos el análisis pasamos al siguiente paso.

La oferta. Publicaciones físicas y en internet.

Es el momento entrar al mercado inmobiliario. En este punto colocamos el cartel frente a la propiedad, se podrían colocar carteles en el vecindario con un número de contacto. Además de ofrecerlo en redes sociales y sitios inmobiliarios. Es recomendable tener buenas fotos para despertar mayor interés en los posibles compradores. Aquí es en donde vamos a usar las estrategias en base a la información que obtuvimos en el análisis previo, como segmentar las pautas de facebook, anuncios dirigidos, etc.

Los interesados. Recepción de llamadas y visitas.

Una vez en el mercado comenzaremos a recibir llamadas telefónicas, mensajes en redes sociales, visitas en la propiedad, etc. En esta parte del ciclo de venta de un inmueble es cuando entablamos una conversación con personas que demuestran interés en nuestra propiedad. La recomendación en este punto es aprender a filtrar a las consultas con preguntas claves, que nos ayudarán a reducir el tiempo de realizar visitas innecesarias. Las personas pueden insistir en visitar el inmueble sin tener la intención de comprarla, aunque no podemos saber si una persona está mintiendo o no, podemos hacer filtros de personas que malinterpretaron el anuncio o no recibieron la suficiente información y que finalmente no es lo que estaban buscando.

La Negociación. Llegar a un acuerdo

Cuando una o varias personas visitan la propiedad y demuestran interés es momento de negociar. Probablemente recibiremos contra ofertas diferentes a lo que estábamos esperando, ya sea por el precio final o por la forma de pago, debemos analizar nuevamente cada oferta para tomar la decisión de aceptarla, modificarla o rechazarla.

El Cierre. Hacer un arras por el inmueble.

Cuando se llega a un acuerdo entre comprador-vendedor se debe dejar por escrito la intención de compra. Pero todavía no está finalizada la operación hasta que se realice la firma de la escritura de la transferencia, para esto se necesita la intervención de un notario. Para que la transferencia sea exitosa el inmueble y los propietarios tienen que estar en condiciones de poder realizar este tipo de operaciones, puede darse el caso que el terreno tenga deudas tributarias o los propietarios cuenten con inhibiciones, o sea que no puede disponer libremente de sus bienes. Para esto se solicitan varios documentos a diferentes instituciones que certifican que todo están en condiciones para celebrar el acto. Estas gestiones pueden tomar varias semanas entonces para asegurar que la operación vaya por la ruta indicada se hace una seña de trato. En donde el comprador y el vendedor se comprometen en llevar hasta el final la operación bajo ciertas cláusulas. En el arras el comprador deposita en garantía cierta suma de dinero que habitualmente es del 10% del valor del inmueble y el propietario se compromete a no vender a otra persona ni desistir de la venta.

El final de la operación. Firma de la escritura

Una vez que el notario tenga los documentos que certifiquen que todo está en orden, estará en condiciones de redactar la escritura pública para finalmente validar la operación. En este punto se hace efectivo el resto del pago que se acordó anteriormente al momento del arras y se transfiere el inmueble al nuevo propietario. La venta se concreta con éxito una vez que se firme la escritura.

Fuente : Gustavo Silva